«LA MICRO ANTIGUA» – Por Jairo Valenzuela

― Hubo un tiempo, en el que al viajar a los estudios, solían pasar dos Micros (autobuses) a la misma hora. Lo recuerdo porque una era la más moderna, cómoda y rápida (de la ciudad me atrevería a decir) Mientras que la otra era antigua, lenta, con asientos rayados y rotos. Lo curioso es que luego de algunos días, comencé a preferir la micro antigua y cada vez que venía primero la moderna la dejaba pasar. ―¿Por qué?― Se estará preguntando. Pues cada vez que me subía a la micro nueva, me encontraba con un conductor que siempre estaba molesto, que insultaba a los estudiantes, recibía las monedas de mala gana y las tiraba enojado en su caja, peleaba con los automovilistas ¡Hasta parecía que se enojaba porque se subían a su transporte! Realmente era desagradable viajar ahí… Por el contrario, el día que tome la micro antigua, me vi sorprendido al conocer a un Señor Conductor que me saludo con un «Buenos días joven» y un «Muchas gracias, muy amable» al momento de recibir las monedas mientras sonreía alegremente.

Con el correr de los días comencé a disfrutar del viaje, aunque fuera lenta, antigua, con los saltos que daba y todo el ruido que producía el motor, YO VIAJABA CONTENTO. Era extraño que hasta el ambiente de aquella micro traía tranquilidad y alegría a mi Espíritu, incluso en las mañanas más estresantes… ¡Hasta que un día descubrí la razón! ¡EL CONDUCTOR ERA UN HIJO DE DIOS! Al subir escuche que llevaba una canción cristiana, otro día elevo el volumen de la radio para que todos los pasajeros recibieran el mensaje de la alabanza que sonaba ¡Y otro día le oí hablar de Dios a un pasajero!

―YO NO SÉ EN QUE MICRO VIAJA USTED POR LA VIDA― Pero con esta experiencia solo puedo decirle que no importa lo que tenga, ni las comodidades que le puedan rodear si en su corazón solo existen contiendas. Aunque no existan lujos ni grandes bienes, si tiene a Cristo en su vida cualquier lugar será el mejor, porque Dios traerá paz y una alegría que se transmitirá y afectará la vida incluso de quienes le rodeen, aunque pasen por unos segundos, la gente notará que ALGO ESPECIAL HAY EN USTED, así como el humilde y grandioso HIJO DE DIOS que conducía la antigua micro… ¡LA MEJOR DE LA CIUDAD!..

―PROVERBIOS 17― «Mejor es un bocado seco, y en paz, Que casa de contiendas llena de provisiones…» Amén.

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