«Calentando un asiento» por Ricardo Espinoza

¿Te has preguntado por qué razón la gente asiste a una iglesia? Creo que este cuestionamiento puede ser frecuente, debido a que en varios casos la motivación suele ser errónea, genera confusión e incluso hacernos perder el verdadero sentido.

Lamentablemente, ocurren situaciones donde el objetivo fundamental se desvía. Por ejemplo, hay personas que buscan asistir a una iglesia con el fin de encontrar solución a un problema personal y específico, ya sea, económico, sentimental o de salud. Si bien, es cierto, la causa no esta mal, pero si continuamos motivándonos constantemente por estos asuntos no lograremos alcanzar el blanco principal.

Entonces ¿Cuál debe ser la causa fundamental para ir a una iglesia? Un ejemplo sencillo y conocido que nos puede ayudar a comprenderlo; es cuando Jesús realiza un milagro, multiplicación de panes y peces, la multitud al ver esta representación maravillosa comienza a deleitarse por seguir a Cristo, pero con el fin de encontrar sustento y abrigo. Obviamente todos necesitamos este tipo de ayuda, mas Jesús les reprochó que solo estaban a su lado por conveniencia, mientras que, lo que realmente buscaba Cristo del pueblo es que conocieran a Dios y se acercaran a Él con el fin de obtener la Salvación.

Sin extenderme más, quiero que analicemos nuestras motivaciones, convicciones y decisiones. ¿Voy a una iglesia por gratitud y por la necesidad de conocer más de Dios, o solamente me interesa tener respuesta a mis necesidades específicas y con eso me conformo?

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