«Por cuanto está en tu corazón, yo lo concederé» por Maritza Santis

Revisando ciertos materiales que necesitaba dejar preparados, me encontré con una postal que me regalaron hace un tiempo, en ella decía: La sabiduría es lo primero. ¡Adquiere sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere discernimiento. Proverbios 4:7

Muchas de nuestras oraciones están alineadas pidiendo al Padre sabiduría, tal cual lo hizo el rey Salomón cuando Dios se le acercó y le dijo: “Concederé las peticiones de tu corazón” Salomón pudo pedir tantas cosas, pero pidió sabiduría.

Solo imagina, ¿Qué pasaría? Si en estos momentos se te acerca el Padre y te pregunta lo mismo ¿Qué responderías?

Seguramente, el Rey Salomón al pedir sabiduría antes de hacerlo tuvo que saber y discernir el momento que vivía. Si el rey Salomón no hubiese estado alineado a la voluntad del Padre, no se habría sometido a su autoridad y reconocido como lo que Él es. Su corazón pudo estar enfocado en muchas cosas del momento, terrenales, mas no eternas.

La palabra discernir es sinónimo de juicio, perspicacia, distinguir, comprender, es decir, cuando una persona discierne algo debe de comprender, distinguir lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto y ser prudente en su manera de actuar.

El Padre, antes de conceder y sobre todo preguntar a Salomón, ya había visto algo muy importante en él y era su corazón. Se agradó de sus acciones,  ante las circunstancias y cual había sido el motivador por el que Salomón había hecho todo. Salomón realizó una acción antes de responder a Dios, él supo también entender el tiempo, el momento que estaba enfrentando, pudo visualizar cómo el Padre había respaldado a su padre el Rey David y como a Él lo había puesto a gobernar, había reconocido lo que el Padre era para su pueblo, para los suyos y sobre todo para su vida.

  • Reconoció y aceptó su soberanía y cobertura
  • Visualizó y entendió el tiempo
  • Fue agradecido
  • Obtuvo revelación: Esto se resume que tuvo discernimiento, no de humano sino del Espíritu que pudo mostrarle el momento que se encontraba y lo que Pasado, presente y futuro y de quien verdaderamente dependía.

Sabiduría es el conjunto de conocimientos amplios y profundos que se adquieren mediante el estudio o la experiencia.

Y fue ese momento que supo lo que él necesitaría para seguir cumpliendo la voluntad del Padre, que no era para vanagloria. El Padre discernió su corazón.

Es por ello que tenemos que aprender a discernir en el espíritu para que cuando las decisiones que tomemos sean con sabiduría. El Padre supo la verdadera razón de Salomón que le concedió lo que pidió y le dio más de lo que pudo haber anhelado.

Es la intención con la que hacemos las cosas, el motivador correcto por el que actuamos.

Esto fue lo que el Padre le dijo a Salomón: “Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.

 Y desde el lugar alto que estaba en Gabaón, delante del tabernáculo de reunión, volvió Salomón a Jerusalén, y reinó sobre Israel.


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